LOS REZAGADOS (Teatro) Acto 1

 

LOS REZAGADOS

El futuro no pertenece a nadie.

No hay precursores, sólo hay rezagados.

Jean Cocteau

 

 

PERSONAJES

López (El viajante)

Caruso (El Profesor)

Fidel (El linyera filósofo)

 

 ACTO 1

 

Un sitio abandonado, sucio y tenebroso. Algunas velas encendidas. Sillas y cajones; un colchón, unas almohadas y frazadas, restos de comida y botellas de agua y licor.

Música: Frederic Chopin- Marcha Fúnebre.

Luz.

 

FIDEL: (Un hombre de 60 años, pobremente vestido. Recostado en la pared, bebe licor de la botella) ¡Dios, que paz maravillosa! Nada más hermoso que un pueblo abandonado. Los humanos han huido. Aleluya a esos bichos feroces, que en tiempos oscuros abandonan sus bienes y corren acobardados al primer embate de la peste. Pobres infelices… Ignoran que la peste viaja con ellos. (Bebe) Lo cierto que sin la gente se está muy bien. Y además han abandonado los comercios, con alimentos de sobra para un regimiento. Estoy en el mejor de los mundos posibles. Bendita la hora en que los del ejército decidieron evacuarlos a todos y confinarlos. (En tono profético) Si pensaban que me iban a arriar con los otros, se equivocaron feo. Sepan que Fidel abandonó todo lo terrenal, mucho antes que ellos, no para sobrevivir, sino para vivir libre… (Bebe y se adormece).

 (Entra López, bien vestido, de unos 40 años, alumbrando con una linterna. Lo ve a Fidel durmiendo. Se sorprende.)

 LÓPEZ: Señor… Oiga… (Se acerca, lo toca con el pie, Fidel despierta y lo mira) ¿Se siente bien?

 FIDEL: (Molesto) Por supuesto. ¿Por qué carajo me despertó?

 LÓPEZ: Pensé que estaba muerto. La calle está llena de finados.

 FIDEL: Sepa que yo estoy vivito y coleando.

 LÓPEZ: Me alegro. Yo venía atravesando la zona apestada con el propósito de llegar al campamento y luego a la capital, pero me quede sin nafta justo a la entrada del pueblo. Camine buscando ayuda, y cuando vi esta luz, me arrimé… Permítame presentarme. Yo soy Abel López. Viajante de comercio.

 FIDEL: Mi nombre es Fidel. Usted dirá que desea…

 LÓPEZ: Un poco de información. Estoy alarmado, es tremendo, no ver un alma en 100 kilómetros a la redonda.

 FIDEL: Son puntos de vista. En mi opinión no es tremendo,  cuanta menos gente mejor.

 LÓPEZ: ¿Cómo es que usted no se fue con los demás al campamento?

 FIDEL: Precisamente por lo que le dije. Cuanta menos gente mejor. Me escondí hasta que los sanos fueron evacuados por el ejército.

 LÓPEZ: ¿Y se quedó solo?

 FIDEL: Solo no. Deben haber quedado algunos moribundos…

 LÓPEZ: ¡Qué horror!

 FIDEL: Puntos de vista. Yo creía estar solo en el paraíso hasta que usted me despertó. Como ahora somos dos, entreveo los ingredientes para preparar un infierno en miniatura…

 LÓPEZ: (Enojado) Su  menosprecio por el prójimo se llama misantropía.

 FIDEL: Llámelo como quiera: Cuanto más conozco a los hombres, menos los quiero. A decir verdad: Prefiero a las mujeres…

 LÓPEZ: ¿Usted no tiene familia?

 FIDEL: La tuve, pero…  ¿Sabe una cosa?

 LÓPEZ:. ¿Qué cosa?

 FIDEL: De todos los miembros de mi familia, con el que más me gustaba estar, era conmigo. (Ríe por la ocurrencia)

 LÓPEZ: ¿Y no tiene miedo de apestarse en este sitio?

 FIDEL: No conozco el miedo.

 LÓPEZ: Pero usted mismo dijo que el pueblo fue evacuado por razones sanitarias. Miles de personas morían como moscas en toda esta región. Seres y cosas están contaminados.

 FIDEL: Yo soy inmune a todas las pestes. Las del cuerpo y las del alma…

 LÓPEZ: Dichoso de usted.

 FIDEL: ¿Y usted, señor López,  que piensa hacer? Mire que si se queda, en una de esas se infecta…

 LÓPEZ: Mi deseo es vivir, por eso venía escapando de las regiones apestadas.

 FIDEL: Es bueno querer vivir, pero mejor es saber para qué se vive…

 LÓPEZ: Yo sé para qué vivo y tiene nombre de mujer. (Hurga en su billetera y saca una foto) Esta es la mujer con la que pronto me casaré…

 FIDEL: (La mira) Lo felicito don… (Le devuelve la foto)

 LÓPEZ: (Guarda la foto) Ansío formar una familia…Ya estoy en edad para eso.

 

FIDEL: (Irónico) Maravilloso proyecto. ¡La sagrada familia! Con la castidad de María, la paciencia de José y la santidad de Jesús. Patria, familia y propiedad. Esa es la brújula para no perderse.

 LÓPEZ: A propósito… ¿Conoce alguna estación de servicio cercana donde tratar de conseguir un poco de nafta?

 FIDEL: Hay una sola y está  a la salida del pueblo, pero no encontrará a nadie.

 LÓPEZ: Lo imaginaba, pero  veré como me las arreglo para sacar algo de combustible en un bidón y así mandarme a mudar lo más pronto posible.

 FIDEL: Ojalá pueda… Pero no será fácil.  Lamento no compartir su optimismo.

 LÓPEZ: ¿Por qué lo dice?

 FIDEL: Al no haber electricidad las bombas de los surtidores no funcionan. ¿Cómo piensa  sacar nafta de los depósitos?

 LÓPEZ: No lo sé. Iré a echar un vistazo. Una vez allí veré que es lo que puedo hacer.

 FIDEL: Vaya nomás, pero ojo con arrimarse a los muertos. Mire que son peligrosos. Infectan más que los vivos…

 LOPEZ: ¿Queda muy lejos la estación de servicio?

 FIDEL: Seis o siete cuadras, saliendo a la izquierda, siempre derecho…

 López afora. Fidel toma otro trago y se pone a dormir.

Apagón. Música.